División de Trabajo 5

5 DIAGNÓSTICO ACTUAL

 

La identificación

 

                Todo lo mencionado en los capítulos anteriores, son enunciados que necesitan detallar y si es posible demostrar con hechos históricos. Por el momento se puede aceptar tales premisas, y a continuación hacer un análisis de la sociedad o sociedades humanas actuales.

En las afirmaciones hechas hasta el momento se ha asumido, desde un punto de vista bastante “materialista” y “apolítico”, que el desarrollo de las sociedades humanas no son si no parte del desarrollo de los seres vivos, de la vida, del planeta y del cosmos. Así como hubieron grupos de seres vivos gigantes como fueron los dinosaurios que poblaron y dominaron la tierra, el hombre es un resultado de millones de años de evolución y sigue un curso sujeto a los vaivenes de nuestro planeta. Por fortuna tenemos la capacidad de transformar la naturaleza, lo cual nos puede permitir mejorar nuestra forma de vida; o si no sabemos aprovecharla nos puede llevar a nuestra autodestrucción.

Luego, a estas alturas podríamos preguntarnos hacia dónde vamos y qué nos depara el futuro como sociedad humana. Esta pregunta merece ser analizada. En primer lugar si queremos considerar a la humanidad como un todo, o sea como un sistema, habría que preguntarnos si eso es cierto.

Desgraciadamente el desarrollo de la civilización, quizás desde nuestros orígenes antropoides, o por las migraciones de los primeros hombres, se ha efectuado basados en sociedades étnica y culturalmente diferenciados, algo bién arraigado en nuestra naturaleza, con ciertos procesos de cambios, a veces integradores, a veces desintegradores. Esta situación, si bien es cierto hay cierto grado de conciencia en nuestra cultura que lo reconoce y lo está superando ideológicamente, todavía persiste. Entonces, cuando hablamos de humanidad hay que tener en cuenta que hay varios grupos humanos. Un representante de un país desarrollado, por ejemplo cuando hace un discurso sobre su preocupación por la humanidad, habría que analizar si tácitamente solo se está refiriendo al futuro de su grupo social, y que el resto del mundo solo le preocupa solo si su bienestar coadyuva al bienestar de su propio grupo. En este caso, no cabría juzgar la actitud de tal personaje, simplemente estaría jugando un rol que la situación actual de la humanidad le impone como líder de un grupo que ha llegado a tener un éxito en su desarrollo social.

Entonces, para hablar de humanidad, habría que esperar la evolución cultural de nuestras sociedades que hagan posible una integración social permitiéndonos algún día identificarnos real y efectivamente como un solo grupo humano. El cómo podría llevarse a cabo esto lo veremos más adelante. Lo cierto es que para ello hay que analizar nuestra sociedad actual.

Cuando se habla de “la humanidad” hay que ponernos de acuerdo a qué o a quiénes nos referimos como humanidad, un grupo de una sociedad desarrollada puede referirise que ellos son la humanidad. Lo cierto es que los países desarrollados son los que tienen los recursos para dirigir el desarrollo de la humanidad tales como los viajes espaciales.

Si hacemos una clasificación inicial de los países, como desarrollados y subdesarrollados, sin necesidad de mencionar hechos como dependencias económicas o imperialismos, podemos afirmar que hay una primera diferencia entre estas sociedades; la diferencia es que los países desarrollados tienen el privilegio de liderar la actividad humana de búsqueda de supervivencia, mientras que las sociedades de los países subdesarrollados apenas pueden dedicarse a sobrevivir. En tal sentido, el futuro de la humanidad dependerá mucho de los países desarrollados, de sus programas de exploración espacial, de sus avances tecnológicos, de sus actividades bélicas y de su cultura en general. Este grupo de líder de países llevarán al resto a un desarrollo o a un estancamiento. Recordemos por ejemplo el oscurantismo de la Edad Media impuesto por los países líderes del viejo continente, un parcial estancamiento cultural que influyó negativamente en el desarrollo de la humanidad.

La persistencia actual de una gran diferencia entre el nivel de vida de las personas pertenecientes a los países desarrollados y a los subdesarrollados nos hace ver que tenemos aún mucho que mejorar en nuestro desarrollo social y cultural como seres humanos; peor aún si mencionamos los casos de hambre de países muy pobres y las guerras aún presentes en distintas partes del planeta. No podemos todavía triunfalistamente afirmar que hemos llegado a una sociedad perfecta.

Entonces, actualmente, aún con casos de hambre y muerte, la humanidad está siendo arrastrado a los resultados de una acelerado progreso tecnológico liderado por los países desarrollados, no sabemos a dónde nos conducirán los viajes espaciales, la informática y la genética; lo cierto es que si estos avances no resuelven los problemas mencionados se puede llegar a una situación de explosiónes sociales que pongan constantemente en peligro la misma estabilidad de los países desarrollados.

Lo concluyente de eso sería que habría que esperar que los países desarrollados ayuden a resolver los problemas sociales del mundo sin descuidar su tarea de exploración del cosmos; pero si fueran ciertas las teorías de que los países desarrollados necesitan que los países subdesarrollados se mantengan como tales para poder sobrevivir en base a la explotación de éstos, no habría mayor esperanza para la porción de humanidad subdesarrollada. Pero no puede ser muy cierta esta teoría, por que la evolución del género humano creemos que está por encima de la voluntad de los países desarrollados, y tarde o temprano será posible la superación de nuestros actuales graves problemas y no necesariamente con guerras revolucionarias, por que como mencionamos anteriormente los grandes cambios sociales pueden tener orígen cultural, técnico, ecológico o bélico.

El desarrollo desiquilibrado

 

                Si bién el nivel de vida en los países desarrollados es alto comparado con el de los subdesarrollados, no todo marcha tan bién, los problemas económicos y sociales como el desempleo por ejemplo están a la orden del día, no con la gravedad de los países subdesarrollados, pero sí con la suficiente magnitud para generar una insatisfacción en gran parte de la población de estos países. Parece algo contradictorio, por ejemplo que mientras que la automatización aparentemente trae menos esfuerzo, y mas comodidad en la labor productiva; sin embargo trae una reducción traumática en la participación del individuo dentro de la división de trabajo, y termina siendo marginado de éste, y por ende perjudicado. Si regresáramos al ejemplo de la tribu primitiva, sería por ejemplo como si con el invento de la flecha, en lugar de aliviar la tarea de la caza y hacerla más óptima para beneficio de todos con la mayor producción de alimentos, genere mas bién que los cazadores de herramientas de piedra queden sin empleo y se mueran de hambre.

El desempelo es absurdo cuando es consecuencia del desarrollo tecnológico, el desarrollo tecnológico debe hacernos la vida más fácil a todos, pero si este desarrollo mas bien genera desempleo y pobreza algo anda mal.

El desarrollo tecnológico bién dirigido no tiene por qué generar malestar que bienestar, y si así ocurriese hay algo que no funciona bién en la sociedad. Y lo que ocurre es justamente que hay una mala dirección del desarrollo tecnológico; los líderes productivos de los países desarrollados están siendo conducidos por un desmedido afán de sobrevivencia como tales, que dentro de el ambiente actual de competencia no tienen escrúpulos en generar problemas sociales. Al respecto creemos, que la situación puede superarse sin necesidad de que haya cambios traumáticos en el liderazgo de los agentes económicos actuales, no creemos que el hombre no pueda superar ésto.

La unidad cultural humana

 

                Si esperáramos que la  humanidad siga evolucionando, y si fuéramos optimistas en el pronóstico de los resultados, podríamos afirmar que el día en el que la sociedad humana se identifique como una sola, superando los problemas raciales, políticos, religiosos, económicos,etc. terminarían las guerras y el hambre. Vamos a imaginarnos que el Dios Alá se presente a todo el mundo y diga “de una vez por todas, se acabó la confusión, yo soy el único Dios y deben seguir mis enseñanzas”, sería tan evidente su verdad que eliminaría a todas las religiones que no sean musulmanas y todos tendríamos que aceptar esta religión, y consecuentemente ya no cabrían  guerras por motivos religiosos ni diferencias por motivos religiosos. Luego, vamos a suponer los experimentos genéticos hagan posible reproducir seres humanos con un estándar de raza óptimo, de tal manera que solo quedase una raza en la sociedad humana; se eliminarían los problemas raciales. Con la eliminación de las diferencias religiosas y raciales se habría avanzado bastante; nos quedaría una campaña cultural para crear una conciencia humana universal, que pese a las diferencias históricas de los países y continentes, y pese a las diferencias sociales entre grupos humanos se imponga el principio de igualdad de derechos.

Hay tantas religiones en el mundo y todas aseguran tener al Dios verdadero, de ser cierto o hay muchos dioses o la mayoría está mintiendo.

Lógicamente no podemos asegurar cuándo podrían ocurrir ese par de milagros que nos ayudarían a superar los problemas sociales de las sociedades humanas, lo cierto es que se debe hacer un esfuerzo por superarlos sin esperar esos milagros.

En primer lugar, respecto a las religiones, sabemos que sería un error propiciar una cultura atea que reprima toda manifestación religiosa, la experiencia del comunismo al respecto solamente creó una serie de atropellos a las libertades humanas y no eliminó en absoluto el sentimiento religiosos de los pueblos, ¿por qué?, posiblemente por que al ser humano se le pedía desprenderse de algo arraigado dentro de su cultura ascentral que lo identificada como sociedad, a cambio de nada, o mejor dicho a cambio de una otra “religión” política que no satisfacía plenamente las necesidades espirituales de la persona. Esto tampoco nos debe llevar al extremo de considerar a las religiones como algo incuestionables e intocables. Sabemos que no es así, por ejemplo nadie queda indiferente cuando el Papa habla en contra de los métodos de control de natalidad, muchos lo califican de retrógrado no por eso propiciando la invalidez de la religión católica, o por ejemplo muchos condenan la intolerancia de ciertos líderes musulmanes cuando condenan a muerte a un escritor, o a muchos no les parece bién que a las vacas de la india se les considere sagradas cuando hay bastante hambre en ese país. Las religiones también evolucionan, y cuando la cultura en general , como es el caso de la ciencia, llega a un grado de avance imponente y entra en contradicción con la religión, ésta última tiene que ceder y adecuarse a los cambios; lo importante es que los descubrimientos científicos se difundan con claridad para que  se inserte en la cultura humana y vaya creando normas de conducta y formas de ver la vida y el universo de acorde al grado de conocimiento al que va llegando paso a paso el hombre, muchas de las razones por la que se formaron las religiones ya no tienen  vigencia actualmente ante tantos descubrimientos científicos. Por ejemplo si encontráramos en el amazonas a una tribu que adora al sol como un dios supremo, mal haríamos en quedarnos indiferentes ante tal error, procuraríamos educarlos para mostrarles que el sol no es más que una de las millones de estrellas del universo. Entonces, viendo en la actualidad que se derrama mucha sangre en nombre de creencias religosas, deberíamos tomar en conciencia que si hay mil religiones en el mundo, por lo menos 999 deben estar erradas, por que sería un absurdo que haya mil verdades absolutas, o mil dioses creadores del universo que se pelean entre ellos. Lo cierto es que lo que sí estamos seguros es de nuestros avance en el conocimiento del cosmos, y eso es parte de la verdad absoluta; todo aquello que vá mas allá es mera especulación, respetable por cierto, pero que no tiene por qué llevarnos a tremendas diferencias. La ciencia,por cierto no niega a Dios, ni lo admite, pero sí puede asegurar que las creencias religiosas son resultados históricos y culturales sujetas a errores como todo lo que es humano.

Una de las mayores manifestaciones de intolerancia racial fué el experimento nazi, la humanidad va a desarrollarse conforme supera las diferencias raciales

En cuanto a las diferencias raciales, ésto puede ser superado también culturalmente. En la actualidad las diferencias raciales no se manifiestan solo por el aspecto físico de las personas, sino por lo que culturalmente representa una raza. Por ejemplo, si hubiera alguna xenofobia en Europa con los inmigrantes árabes, más que por el aspecto de éstos, es por su idioma, sus costumbres, su música, su religión y cualquiera manifestación cultural  que traiga consigo un grupo de inmigrantes; ésto se vé como una intromisión dentro de otra cultura. Aparte de ello también influye la situación económica de un grupo inmigrante, la pobreza que trae consigo, muchos empujados a la delincuencia, y todo aquello que dá una imagen negativa y provoca rechazo. Si fuera a Europa un inmigrante árabe con bastante dinero, moderno y educado a la europea no provocaría tanto rechazo racial, se confundiría con los blancos. El conocimiento anatómico y psicológico del hombre no emite veredictos racistas, hay negros que demuestran ser brillantes líderes políticos, chinos que demuestran ser grandes investigadores, latinoamericanos grandes deportistas, etc. Conforme se vá cosmopolitizando las grandes ciudades del mundo, las razas  se van confundiendo, y no hay nada que impida que los sentimientos racistas se vayan eliminando por la imposición de la realidad y la universalidad de la cultura humana.

UN EJEMPLO DE EVENTO CULTURAL HUMANO

 

La historia nos muestra muchos hitos que marcan grandes cambios en el devenir de las sociedades humanas; por ejemplo, el desarrollo cultural Ateniense, el Cristianismo, El Islamismo, el Renacimiento, La Revolución Francesa, Los Movimientos Socialistas, etc. Muchos de éstos cuestionables, pero no dejan de ser corrientes de pensamiento que encuentran situaciones históricas en las cuales se desarrollan de una manera exitosa y generan cambios sociales; son parte de la evolución cultural humana.

Tomaremos un ejemplo, el Cristianismo, no tanto por tenerlo como enteramente válido, perfecto o vigente, sino por que es bastante ilustrativo para ver cómo el fenómeno social de la división de trabajo trata de ser perfeccionado por una corriente religiosa.

En primer lugar hay que recordar de cómo las sociedades humanas, a partir de un lejano pasado de sociedad igualitaria ( supuesta como modelo teórico) va tomando formas jerarquizadas y dividiéndose en grupos sociales grandes, que forman naciones, unidos internamente por lazos históricos, étnicos y culturales.

Cada nación pude tener un modelo de división de trabajo interna, basado en jerarquías y diferencias; pero no comparte la distribución de sus bienes con otra nación, a no ser por el intercambio comercial por mutuo interés.

Una nación pude buscar el exterminio o sojuzgamiento de otro, por interés de supervivencia.

El mundo antiguo europeo y asiático nos presenta naciones en continua guerra entre sí, cada cual con una raza y religión diferente, bastante irreconciliables.

El pueblo de Israel es una muestra de nación unida por sus leyes religiosas, sociedad bastante cerrada y luchadora de salvaguardar la palabra de su Dios en sus escrituras.

Jamás la nación judía de entonces podía aceptar que los gentiles abracen su fé, el gentil de por sí es un hijo descarriado de Dios, excluido desde nacimiento a pertenecer al pueblo elegido.

Así como los judíos, las otras naciones tienen similares culturas religiosas, lo cual los mantiene unidos como sociedad.

La división de trabajo en estas sociedades funciona dentro de los límites de su situación geopolítica; una nación esclavizada o dominada como Israel por los romanos, tenían que pagar tributos al Cesar y luego distribuir su riqueza entre su pueblo, dando preferencia a la casta sacerdotal. Una nación imperial como Roma se valía de su ventaja militar para obtener riqueza extra de los pueblos dominados y con ello dar un nivel de vida de calidad a sus ciudadanos.

La aparición del cristianismo trae ideas realmente nuevas para el mundo entero de entonces:

–          Todas las personas son iguales, como hijos de un mismo Dios; ya sean romanos, gentiles, judíos, esclavos, ricos o pobres.

–          El Amor es la manifestación máxima del ser humano que se debe concretizar en la solidaridad y en el perdón al enemigo.

–          La vida humilde y sin aspiraciones de riqueza material es una virtud del ser humano hijo de Dios.

–          La espera de un nuevo reino, una sociedad gobernada por los principios cristianos, establece una religión basada en un futuro o en otro mundo, y no en el mundo presente.

Estas ideas trastocan la sociedad Romana, cuestionan la servidumbre y esclavitud, la esperanza de otra vida mejor ajena al mundo terrenal sustenta el negar ahora los beneficios materiales inmediatos a cambio de tener un tesoro en el cielo, por tanto el individuo puede ceder sus bienes y bienestar en general al que lo necesita para sentirse mejor con Dios.

Este ensayo no pretende ser apología al cristianismo, solo lo tomamos como un ejemplo de salto cultural con origen religioso, una forma de pensar de origen religioso que a lo largo de varios siglos va influyendo en las pautas de convivencia humana.

A lo largos de los años de cristianismo, incluyendo la Edad Media, no se puede decir que los principios cristianos de solidaridad e igualdad hayan sido respetados; menos aún por la jerarquía eclesiástica; sin embargo no se puede negar que el mensaje evangélico estaba siempre presente, así como ahora, en las sociedades, cuestionado de vez en cuando las injusticias.

La Revolución Francesa trae nuevos principios, la Libertad, algo ajeno a las ideas cristianas evidentemente; pero también establece la igualdad de derechos individuales del hombre , dándole un ámbito universal; se puede decir que la Declaración Universal de los Derechos del Hombre solo era posible si siglos antes se había presentado una religión que pregonaba la igualdad de los seres humanos, independientemente de su origen, raza y cultura.

En las sociedades modernas, los regímenes políticos tratan de seguir un patrón democrático, tienen una Constitución que tarta de seguir los lineamientos de la Declaración Universal de los Derechos del Hombre; se puede decir que hay un esfuerzo concreto por seguir las reglas cristianas de hace 2 mil años, aunque aún está lejos de establecer una sociedad perfecta del modelo cristiano primitivo, en el que idealmente se elimina toda posibilidad de desigualdad y conflicto bélico; el cristianismo primitivo es pacifista ciento por ciento, basta recordar las menciones de Jesucristo a dar la otra mejilla al enemigo y de no matar a espada.

Un pensamiento cristiano radical eliminaría toda discriminación y establecería un modelo de división de trabajo donde la producción sea distribuida lo mas equitativa posible y se evitarían las grandes injusticias y guerras actuales.

Sea quien fuere Jesucristo, su visión de la humanidad se extendió a siglos de siglos de futuro por buscar romper las desigualdades culturales y formar una organización humana única.

El papel del cristianismo en la evolución cultural occidental es innegable, sin embargo ha tenido sus limitaciones por lo que no ha sido posible formar una sociedad que siga estrictamente sus lineamientos; llegando a ser solo una guía espiritual para la salvación individual de cada creyente.

Es que no basta buscar una redistribución justa de la riqueza, sino el resolver el problema de generar esa riqueza, cada vez mas escasa para la población mundial creciente; este problema solo se resuelve por la tecnología y manteniendo aún los sistemas de división de trabajo jerarquizadas y teniendo países desarrollados que domina el mercado mundial y establecen sus reglas para seguir superviviendo como sociedad, aunque otras sociedades sufran carestía.

El modelo socialista , por ejemplo, buscaba una justa redistribución de la riqueza, pero no fue capaz de generar la riqueza al mismo ritmo del mundo capitalista.

La caída del Muro de Berlin desacredita una importante corriente mundial que intentó cambiar el rostro del mundo. Las leyes que gobiernan las sociedades van mas allá de las diferencias de clases sociales y las leyes económicas son tan complejas y dinámicas que no podemos pretender tener el control de éstas.

El cristianismo, sigue latente, sus principios aún deben de inspirar a los líderes de la humanidad; de todos modos, una sociedad que vaya rompiendo desigualdades disminuiría los grandes males de pobreza y violencia de las sociedades actuales, aunque no resolvería de por sí el problema de la supervivencia humana en su explotación de los recursos naturales y tecnológicos que necesita.

ATRÁS … https://ciconcept.wordpress.com/sociedad/la-division-de-trabajo/division-de-trabajo-4/

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