ENSEÑANZA DE CRISTO 3

5. El Reino de los cielos

A todo esto qué es o era el reino de los cielos?.

Si toda la recompensa estaba al entrar al Reino de los Cielos, qué era éste?, era un reino terrenal encabezado por Jesucristo en una próxima e inminente segunda venida?, era un reino terrenal encabezado por Jesucristo en una lejana segunda venida? era un reino celestial espiritual?.

Evidentemente el contexto de la prédica de Jesucristo es cuando había expectativa de la llegada de un Mesías y junto a éste un Reino.

Las siguientes alegorías muestran la inminencia del Reino con la llegada de Cristo:

Mateo

3 1 En aquellos días se presentó Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea, 2 diciendo: «Arrepentíos, pues ha llegado el reino de los cielos».

4 17 Desde entonces Jesús empezó a predicar y decir: «Arrepentíos, pues ha llegado el reino de los cielos».

10 5 A estos doce envió Jesús, después de darles instrucciones, diciendo: «No vayáis hacia los gentiles, ni entréis en ciudad de samaritanos, 6 sino id más bien a las ovejas perdidas de la casa de Israel. 7 Y según vais de camino predicad: ‘Ha llegado el reino de los cielos’. 8 Curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, expulsad demonios. Recibisteis de balde, dad de balde.

11 11 Os digo de verdad, entre los nacidos de mujer no ha surgido uno más grande que Juan el Bautista; pero el menor en el reino de los cielos es mayor que él. 12 Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora el reino de los cielos está irrumpiendo con violencia, y violentos lo arrebatan.

12     25 Conociendo sus pensamientos, les dijo: «Todo reino dividido contra sí mismo queda devastado, y toda ciudad o casa dividida contra sí misma no podrá mantenerse en pie. 26 Y si el Adversario expulsa al Adversario, ya se dividió contra sí mismo; así que, ¿cómo se mantendrá en pie su reino? 27 Y si yo expulso los demonios gracias a Belcebú, vuestros hijos, ¿gracias a quién los expulsan? Por eso ellos serán vuestros jueces. 28 Pero si yo expulso los demonios gracias al Espíritu de Dios, quiere decir que se os ha presentado el reino de Dios.

23      13 Pero, ¡ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas!, porque cerráis el reino de los cielos ante los hombres; pues ni entráis vosotros ni dejáis entrar a los que quieren entrar

Prácticamente el Reino de los Cielos ya está presente en aquellos que empiezan a seguir el mensaje de Cristo.

La prédica de Juan el Bautista anunciaba la inminencia del Reino de los Cielos.

La prédica de Juan el Bautista anunciaba la inminencia del Reino de los Cielos.

Sin embargo hay otras alegorías donde se menciona un Reino de los Cielos lejano, un futuro incierto al cual hay que esperar pacientemente sin bajar la guardia:

8, 5 Después que entró en Cafarnaúm se le acercó un centurión, ….

10 Al oírlo Jesús quedó sorprendido, y dijo a los que [lo] seguían: «Os digo de verdad, en ninguno encontré tanta fe en Israel. 11 Y os digo que vendrán muchos de Oriente y de Occidente y se pondrán a la mesa con Abrahán, Isaac y Jacob en el reino de los cielos; 12 mientras que los hijos del reino serán echados a la oscuridad de afuera: allí estará el llanto y el rechinar de los dientes».

13      24 Les propuso otra parábola, diciendo: «El reino de los cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo. 25 Pero mientras los hombres dormían, llegó su enemigo y sembró por encima cizaña en medio del trigo, y se fue. … 29 Pero él dijo: ‘No, no sea que, al recoger la cizaña, arranquéis el trigo con ella. 30 Dejadlos crecer juntos hasta la siega, y al momento de la siega diré a los segadores: Recoged primero la cizaña y atadla en haces para quemarla; en cambio, al trigo juntadlo en mi granero’».

13      31 Les propuso otra parábola, diciendo: «El reino de los cielos es parecido a un grano de mostaza que un hombre coge para sembrarlo en su campo; 32 es la semilla más pequeña de todas las semillas, pero, una vez desarrollado, es mayor que las hortalizas, y se hace árbol, hasta el punto de que los pájaros del cielo van a anidar en sus ramas».

13      33 Les expuso otra parábola: «El reino de los cielos es parecido a la levadura que una mujer coge para meterla en tres medidas de harina, hasta que fermenta todo».

13     44 El reino de los cielos es parecido a un tesoro oculto en el campo, que un hombre encontró y ocultó; y por la alegría de haberlo encontrado va a vender todo lo que tiene, para comprar aquel campo.

13      45 También es parecido el reino de los cielos a un mercader que buscaba perlas preciosas; 46 y en cuanto dio con una de gran valor fue, vendió todo lo que tenía y la compró.

13      47 También es parecido el reino de los cielos a una red echada al mar, y que recoge [peces] de todas clases; 48 cuando se llena, después de sacarla a la orilla, se sientan y escogen los buenos para los cestos, y a los malos los tiran afuera. 49 Así pasará al fin del mundo; saldrán los ángeles y separarán a los malos entre los buenos, 50 y los arrojarán al horno de fuego: allí estará el llanto y el rechinar de los dientes.

13 51 ¿Habéis entendido todo esto?

         Le dicen: «Sí».

         52 Y él les dijo: «Por esto todo escriba hecho discípulo del reino de los cielos es parecido al dueño de la casa, que saca de sus provisiones cosas nuevas y antiguas».

25      1 Entonces el reino de los cielos se parecerá a diez doncellas que, cogiendo sus antorchas, salieron al encuentro del esposo. 2 Cinco de ellas eran necias, y cinco sensatas: 3 pues las necias, al coger sus antorchas, no se proveyeron de aceite, 4 mientras que las sensatas cogieron aceite de las alcuzas junto con sus antorchas. 5 Como se retrasaba el esposo, les entró sueño a todas y se durmieron. 6 A media noche hubo un grito: ‘¡Ya está ahí el esposo, salid a su encuentro!’ 7 Entonces se levantaron todas aquellas doncellas y prepararon sus antorchas. 8 Y las necias dijeron a las sensatas: ‘Dadnos de vuestro aceite, porque nuestras antorchas se apagan’. 9 Pero las sensatas respondieron así: ‘No sea que no baste para nosotras y para vosotras; [es] mejor que vayáis a los que [lo] venden y compréis para vosotras’. 10 Pero cuando ellas marcharon a comprar, llegó el esposo, y las que estaban preparadas entraron con él al banquete; y se candó la puerta. 11 Al fin llegaron también las otras doncellas, diciendo: ‘ ¡Señor, Señor, ábrenos!’ 12 Pero él respondió así: ‘Os digo de verdad: no os conozco’. 13 Así que velad, porque no sabéis el día ni la hora.

En el Apocalipsis

21:1 Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más.
21:2 Y yo Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, descender del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido.
21:3 Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios.
21:4 Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron.
21:5 Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas. Y me dijo: Escribe; porque estas palabras son fieles y verdaderas.
21:6 Y me dijo: Hecho está. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin. Al que tuviere sed, yo le daré gratuitamente
de la fuente del agua de la vida.
21:7 El que venciere heredará todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo.
21:8 Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda. 

 

El Apocalipsis menciona un reino de los Cielos en un futuro lejano.

El Apocalipsis menciona un reino de los Cielos en un futuro lejano.

Nuevamente en los evangelios:

Mateo

25      31 Cuando venga el Hijo del hombre con [todo] su esplendor y todos sus ángeles con él, entonces se sentará en su trono esplendoroso, 32 y se reunirán ante él todas las naciones; y los separará unos de otros, como el pastor separa las ovejas de las cabras, 33 y pondrá las ovejas a su derecha y las cabras a la izquierda. 34 Entonces dirá el Rey a los de su derecha: ‘Venid, benditos de mi Padre, heredad el Reino preparado para vosotros desde la creación del mundo; 35 pues tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me distéis de beber, era extranjero y me acogisteis, 36 desnudo y me vestisteis, enfermé y me visitasteis, estaba en [la] cárcel y me fuisteis a [ver]me’. 37 Entonces los justos le responderán así: ‘Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te alimentamos, o sediento y te dimos de beber? 38 ¿Y cuándo te vimos extranjero y te acogimos, o desnudo y te vestimos? 39 ¿Y cuándo te vimos enfermo o en [la] cárcel y fuimos a [ver]te?’ 40 Y el Rey les responderá así: ‘Os digo de verdad: Todo lo que hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, me [lo] hicisteis a mí. 41 Entonces dirá también a los de la izquierda: ‘Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno, preparado para el diablo y sus ángeles. 42 Pues tuve hambre y no me disteis de comer, tuve sed y no me disteis de beber, 43 era extranjero y no me acogisteis, desnudo y no me vestisteis, enfermo y en [la] cárcel y no me visitasteis’. 44 Entonces también ellos responderán así: ‘Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento, extranjero, o desnudo, o enfermo o en [la] cárcel, y no te asistimos?’ 45 Entonces les responderá así: ‘Os digo de verdad: todo lo que no hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco me [lo] hicisteis a mí’. 46 E irán éstos al castigo eterno, y en cambio los justos a la vida eterna».

Parte de la doctrina judía en ese entonces era la creencia en la resurrección de los muertos, eso explica la expectativa en una segunda vida del hombre en el cual pueda tener recompensa a su fidelidad en Dios, por tanto el reino de los Cielos podría tener lugar luego de esa resurrección.

22      23 Aquel día se le acercaron unos saduceos, que dicen que no hay resurrección, y le preguntaron: 24 «Maestro, Moisés dijo: Si uno muere sin tener hijos, que su hermano tome por esposa a su cuñada y suscite descendencia a su hermano. 25 Había entre nosotros siete hermanos, y el primero, después de casarse, murió, y al no tener prole dejó su mujer a su hermano; 26 lo mismo también el segundo y el tercero, hasta los siete. 27 Al final de todos murió la mujer. 28 Así que en la resurrección, ¿de cuál de los siete será mujer? Pues todos la tuvieron».

         29 Jesús les respondió así: «Estáis equivocados por no conocer las Escrituras y el poder de Dios. 30 Pues en la resurrección, ni toman mujer ni toman marido, sino que son como ángeles en el cielo. 31 Y acerca de la resurrección de los muertos, ¿no leísteis lo que os dijo Dios cuando dice: 32 Yo soy el Dios de Abrahán, y el Dios de Isaac, y el Dios de Jacob? No es el Dios de [los] muertos, sino el de [los] vivientes».

Por otro lado Jesus da a entender un Reino fuera de este mundo:

 

Evangelio de San Juan:

18      36 Jesús respondió: «Mi reino no es de este mundo. Si mi reino fuera de este mundo mis hombres lucharían para que yo no fuera entregado a los judíos. Pero de hecho mi reino no es de aquí».

Evangelio San Lucas:

16,     19 Había un hombre rico que se vestía de púrpura y lino fino, y banqueteaba cada día espléndidamente. 20 En cambio, un pobre por nombre Lázaro estaba tendido junto al vestíbulo, cubierto de llagas, 21 y deseando hartarse de lo que caía de la mesa del rico; pero hasta los perros cuando llegaban le lamían las llagas. 22 Se dio el caso de que murió el pobre y fue llevado por los ángeles al regazo de Abrahán; murió también el rico, y fue sepultado; 23 y en el infierno, al levantar sus ojos cuando estaba entre tormentos, vio de lejos a Abrahán y a Lázaro en su regazo. 24 Y dando una voz dijo: ‘¡Padre Abrahán! Compadécete de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua y refresque mi lengua, porque sufro terriblemente en este fuego’. 25 Abrahán dijo: ‘Hijo, recuerda que recibiste tus bienes en tu vida y lo mismo Lázaro los males; ahora, en cambio, él aquí está consolado, mientras que tú sufres terriblemente. 26 Y a todo esto, entre nosotros y vosotros se extiende un abismo inmenso, para que los que quieran pasar de aquí a vosotros no puedan, ni de ahí puedan atravesar hacia nosotros’. 27 Y dijo: ‘Entonces, padre, te ruego que lo envíes a casa de mi padre, 28 pues tengo cinco hermanos, para que les avises en serio, a fin de que no vengan ellos también a este lugar del tormento’. 29 Dice Abrahán: ‘Tienen a Moisés y a los profetas; que los oigan’. 30 Pero él dijo: ‘No, padre Abrahán, pero si va a ellos alguno de [la región de] los muertos, se arrepentirán’. 31 Y le dijo: ‘Si no oyen a Moisés y a los profetas, no se convencerán ni aunque resucite alguno de entre los muertos’».

 

De otras lecturas tales como Hechos de los Apóstoles y las epístolas de Pablo, Pedro y Juan se puede percibir que en los primeros años o décadas del cristianismo se mantenía una esperanza de una llegada inminente de Cristo para instaurar su reino, como era algo que aparentemente no se veía cumplir, mas bien recrudecía la persecución a los cristianos; ante esa realidad, como un consuelo los predicadores de entonces solían colocar la llegada del reino de Cristo en una fecha incierta, tal vez lejana. San Pedro tiene una salida brillante al decir ( 2 Pedro 3:8) “…un día para el Señor es como mil años, y mil años como un día.”

Transcurrió un siglo y más y no había indicios de una segunda llegada de Cristo, esto hizo que poco a poco se vaya reforzando la idea de un Reino de Dios ubicado o bien en el Fin de Mundo muy lejano o en una forma espiritual y no terrenal; al cristiano contemporáneo de entonces le daba lo mismo, lo cierto era que no había un reino inminente en esos años. El Apocalipsis habrá de un reino paradisiaco luego de un milenio intermedio en el que aún el Bien convive con el maligno.

La esperanza de un reino inminente era una prédica que concordaba con el mesianismo judío, con sus expectativas de liberarse del yugo romano, pero para los nuevos cristianos no judíos no era muy motivador hablar de la restauración de las doce tribus de Israel, mas bien de un reino celestial universal.

 

6. La esclavitud

El sermón de la montaña reivindica a los pobres, a los mas desvalidos; los primeros años del cristianismos era conocido como una religión de esclavos, sin embargo no había una prédica reivindicativa sobre la situación social de los esclavos, una cosa es el ensalzamiento de la humildad y pobreza y otra es la crítica a la situaciónsocial, al igualque Jesucristo no condena al centurión por el hecho de ser militar, tampoco condena la servidumbre y esclavitud.

Cartas de Pablo

Efesios 6.5: Siervos, obedeced a vuestros amos según la carne como a Cristo, con temor y temblor, en la sencillez de vuestro corazón.

Filemon:

10 Te suplico, pues, por este hijo mío, a quien engendré entre las cadenas, Onésimo, 11 el que en un tiempo te fue inútil, pero que ahora es útil tanto para ti como para mí. 12 Te lo envío de nuevo, es decir, te envío a quien es mi propio corazón. 13 Yo quería retenerlo a mi lado, para que, en lugar tuyo, me sirviera en los cadenas del Evangelio; 14 pero, no obstante, nada quise hacer sin tu consentimiento, para que tu beneficio no resultara como por compromiso, sino con espontaneidad. 15 Pues quizá por esto se separó de ti por breve tiempo, para que lo recuperaras para siempre, 16 y no ya como esclavo, sino mucho más que esclavo: como hermano muy querido, especialmente para mí, y cuanto más para ti, tanto en la carne como en el Señor.

17 Si, pues, me tienes por compañero, recíbelo como a mí mismo. 18 Y si en algo te perjudicó o algo te debe, eso ponlo a mi cuenta. 19 Yo, Pablo, lo firmo de mi puño y letra; yo pagaré, por no decirte que tu también te debes a mí. 20 Sí, hermano, que saqué yo algún provecho de ti en el Señor. ¡Alivia mi corazón en Cristo!

San Pablo ve la esclavitud como algo natural, el esclavo tiene el deber de servir, el amo tiene derecho sobre el esclavo.

Claro que podríamos decir que San Pablo por su origen romano podría haber tenido reparos en criticar la esclavitud, pero Jesucristo de acuerdo a los evangelios no criticó explícitamente el régimen de esclavitud, en su parábola del siervo cruel mas bien critica a uno de éstos, luego en el milagro de curación del criado del centurión no critica a éste el hecho de tener un criado.

Pero la historia muestra que el cristianismo se difunde entre los esclavos de entonces, su fuerza moral y compasión por los desvalidos los incluye en las bienaventuranzas y les llena de esperanzas de una vida mejor, les eleva a un nivel privilegiado en el Reino de Dios que empieza a preocupar a los no esclavos o no pobres, que queriendo ser cristianos tienen que renunciar a su situación de riqueza y poder para poder tener los méritos necesarios e ingresar al Reino.

Casos más contemporáneos de esclavitud fueron combatidos con ideas cristianas, por ejemplo la situación de los indígenas de America del Sur, tuvieron un defensor religiosos Fray Bartolomé de las Casa; también la defensa de los derechos de los esclavos negros en Norteamérica, ellos mismos al ser evangelizados comprendían el derecho de ser tratados como hijos de Dios, que era el mismo de el de los blancos.

No obstante la prédica de Jesucristo no condenaba explícitamente la esclavitud, en la historia el cristianismo ha inspirado movimientos anti esclavistas, por ejemplo Fray Bartolomé de las Casas defendía los derechos de los indios de América del Sur

No obstante la prédica de Jesucristo no condenaba explícitamente la esclavitud, en la historia el cristianismo ha inspirado movimientos anti esclavistas, por ejemplo Fray Bartolomé de las Casas defendía los derechos de los indios de América del Sur

 

7. Escenario social de los primeros años del cristianismo

Si estudiamos las religiones del mundo antiguo, grandes civilizaciones como la egipcia, la griega , la romana; tenían a sus dioses confabulados con el poder, eran “parientes” de los reyes, gobernaban a los pueblos con sus principios y le daban una protección divina.

El pueblo de Israel era un pequeño grupo de nómadas con sus épocas de gloria muy lejanas y un sistema religioso muy riguroso, las Sagradas Escrituras era su tesoro religioso, eran los elegidos por el Dios de dioses, Yavé, para que conserven sus enseñanzas y la historia de la humanidad desde la creación del mundo. Aunque los reyes judíos eran amigos de los emperadores romanos, como el clan de Herodes muy amigo de emperadores como Claudio y Calígula; sin embargo el pueblo en general era pobre, dominado, sufrido. Por eso el cristianismo nace de abajo, de los pescadores y artesanos; Jesucristo cura a enfermos, ensalza a los débiles. Esta religión finalmente se difunde y se impone en el mundo antiguo, persiste en el medioevo hasta nuestras épocas. Es una religión nacida del pueblo judío humilde de entonces; Jesucristo supuestamente de origen divino baja a la Tierra y predica su verdad entre los mas humildes, no se vá a los reyes, a los líderes de entonces, a los jerarcas sacerdotales, a los militares, a los sabios y filósofos; sino siembra su doctrina en un terreno limpio, como para que no se contamine.

Mateo:

11, 25-30

     25 En aquella ocasión, tomando Jesús la palabra dijo: «Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque ocultaste estas cosas a los sabios y entendidos, y se las revelaste a los pequeñuelos. 26 Sí, Padre, porque ésa fue tu voluntad. 27 Todo me fue entregado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo sino el Padre, ni al Padre lo conoce nadie sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo quiera revelarlo. 28 Venid a mí todos los que estáis fatigados y sobrecargados, y yo os aliviaré. 29 Tomad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, porque soy manso y humilde de corazón, y hallaréis reposo para vuestra alma. 30 Pues mi yugo es llevadero, y mi carga, ligera».

Esa es la base de su esencia revolucionaria, la humanidad necesitaba de un remezón cultural de ese tipo, ni muy temprano ni muy tarde, aún no hay una estructura de pensamiento religioso que la supere en vigencia, en propuestas sanas de convivencias, aunque algunas suenen radicales e impracticables.

 

La prédica de Jesucristo no se hizo a los reyes, sabios, sacerdotes de entonces si no a la parte mas humilde del pueblo de Israel.

La prédica de Jesucristo no se hizo a los reyes, sabios, sacerdotes de entonces si no a la parte mas humilde del pueblo de Israel.

El cristianismo nos dice:

–          Ama a tus semejantes.

–          No ambiciones desmedidamente las riquezas materiales.

–          Respeta del poder de Dios y no lo desafíes.

–          No abuses de tu sexualidad y respeta la vida familiar.

–          No practiques la religión de manera hipócrita, el amor a los demás es primero.

–          Tu tesoro está en el Reino de Los Cielos que llegará a tu vida y al mundo.

Quien fue Jesucristo?, algún profeta salido de la secta de los escenios?, un extraterrestre?, un personaje realmente divido que vino a enseñarnos algo sustancial para poder convivir pacíficamente?.

Rockefeller dijo que quien busca la riqueza como algo prioritario y único no lo encontrará, lo que el hombre debe buscar es un conjunto de realizaciones personales, la riqueza es una consecuencia.

Luego de pasar por las guerras mundiales, la guerra fría que nos llevó casi a un conflicto social, revoluciones; ahora persiste males como el terrorismo, narcotráfico, pedofilia, extrema pobreza, guerras étnicas genocidas, apedreamiento de mujeres, guerras sin justificación solo con fines geopolíticos, etc. dentro de una vorágine tecnológica acelerada, el mundo de las comunicaciones que ha roto fronteras; el cristianismo sigue vigente, sigue siendo un desafío el vivir con el respeto mutuo, evitar las guerras, respetar la vida y honor de los semejantes, ayudar a los que lo necesitan. A cambio de qué?, no necesariamente esperar un Reino de los Cielos, sino lograr los beneficios de la buena convivencia, romper los ingentes gastos en armamentos, evitar muertes, concentrarnos más en preservar la naturaleza para el futuro de la humanidad.

 

ANTERIOR:

https://ciconcept.wordpress.com/religion/ensenanza-de-cristo/ensenanza-de-cristo-2/

3 comentarios to “ENSEÑANZA DE CRISTO 3”

  1. mateo septiembre 16, 2014 a 3:17 am #

    bueno

  2. mateo septiembre 16, 2014 a 3:18 am #

    me sirbio , gracias

    • ciconcept enero 23, 2015 a 2:30 am #

      Amigo Mateo me alegra que este ensayo te haya servido, gracias
      Cesar

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