She is Leaving Home

Las tardes de Lima son de invierno, blancamente oscuras, húmedas, el cielo invade con su tristeza gris y se posa sobre las pistas, en ese entonces desérticas; yo corría por la avenida Méjico para llegar a tiempo a casa de mi amigo Kawamoto y prestarme su teléfono para responder un concurso de Radio America. Los Sábados eran más tristes aún, por eso Gerardo Manuel colocaba a Da Bidols, diferente a Los Bitles que conocí en Tarma. Todo el mundo conocía a Los Bitles, aún en mi niñez me impresionaba su ritmo alegre y único, esas guitarras melodiosas y sus gritos bien afinados y musicales, sobre todo sus prohibitivas melenas que daban una sensación de pecado consentido; cuando ya me vine a Lima los volví a oír en los parlantes de mi Colegio Labarthe, ese Obladí Obladá, rítmico, invitaba a saltar, tenía algo de infantil, pero sus voces ya de viejos, quizá por la barba que usaban sus integrantes, no dejaban de ser originales, rompían constantemente los esquemas musicales, se presentaban con estilos inéditos y atrevidos, sin caer en el caos.

Bueno, eso era aún Los Bitles. Por eso cuando Gerardo Manuel anunciaba los Sábados Bidols yo esperaba oír esas melodías que gocé en Tarma, pero pronto me quedé sorprendido, como si hubiera recién descubierto a este sensacional grupo, padres del rock, únicos para siempre; de pronto me quedaba pasmado oyendo “With a little help from my friends”, “All you Need is Love”, “She is leaving Home”, “Michelle”, “Hey Jude”, “Girl”, “Lucy in the Sky with Diamonds”, “A Day of The Life”, ; algo que no había oído en Tarma ni en el Colegio Labarthe, The Beatles, los cuatro de Liverpool, esas melodías de violín, esas bajos estereofónicos, esas voces en coro vibrante y profundo. Ellos hacían lo que querían con la música, con las notas de sus guitarras, con sus extraordinarias voces, esa prolongada letanía de Hey Jude con Paul McCartney, la sofisticada sinfonía de A Day of The Life con John Lennon de fondo.

Sus melenas y trajes de negro, corriendo alegres con sus guitarras, marcan toda una era de música suelta y tormentosa, la muerte de John Lennon pinta de rojo la imagen de este grupo que no deja de dejar huella generación tras generación.

Yo seguiré extrañando esos sábados de Radio America, The Beatles retumbando ese tocadiscos de color encharolado y llenado de notas musicales la tarde triste de Lima.

Luego de muchos años tuve la oportunidad de ver dos veces en concierto a Paul McCartney en Lima, la primera vez esperaba estar oyendo dos horas los clásicos de Paul como “Band of the run”, “Some people never know”; pero fue algo diferente, apenas apareció en el escenario con su clásica guitarra, su saco ajustado , su melena, rasgó la guitarra y dando media vuelta dirigiendo a su banda empezó a tocar “Hello, goodbye”, a partir de ese momento esa noche se convirtió en una fiesta cover de The Beatles dirigido por Paul, las imágenes de la pantalla con los 4 alegres de Liverpool saltando o corriendo en cámara rápida; era un sueño ver a un Beatle en persona, no solo su arte, también su manera sencilla de ser, su capacidad de comunicarse con un público que lo quería.

 

She is Leaving Home

Wednesday morning at five o’clock
as the day begins
Silently closing her bedroom door
Leaving the note that she hoped would say more
She goes downstairs to the kitchen
clutching her handkerchief
Quietly turning the back door key
Stepping outside she is free

She (we gave her most of our lives)
is leaving (sacrificed most of our lives)
home (we gave her everything money could buy)
She’s leaving home after living alone for
so many years (bye bye)

Father snores as his wife gets into her dressing gown
Picks up the letter that’s lying there
Standing alone at the top of the stairs
She breaks down and cries to her husband
Daddy our baby’s gone
Why would she treat us so thoughtlessly
How could she do this to me

She (We never thought of ourselves)
is leaving (never a thought for ourselves)
home (we struggled hard all our lives to get by)
She’s leaving home after living alone for
so many years (bye bye)

Friday morning at nine o’clock she is far away
Waiting to keep the appointment she made
Meeting a man from the motor trade

She (what did we do that was wrong)
is having (we didn’t know it was wrong)
fun (fun is the one thing that money can’t buy)
Something inside that was always denied for
so many years (bye bye)
She’s leaving home (bye bye)

 

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