LA MENTE EN LA FISICA

La mente en la Física

 

Hasta ahora la Física se ha desarrollado bajo un modelo donde la materia y la energía son prácticamente inertes, “sin vida”, inanimados, no pensantes, aunque la realidad nos muestre todo lo contrario. Por ejemplo , en un problema clásico de caída libre de un cuerpo se asume que no hay nada que altere las leyes del movimiento de Newton, para mayor precaución se desprecia el rozamiento del aire ( que de por sí puede ser aleatorio) y se establece un modelo ideal para poder determinar la trayectoria y el tiempo del cuerpo. Sin embargo esa misma física implícitamente coloca un elemento desconocido, como una caja negra o una condición inicial sin naturaleza determinada,  irrelevante; por ejemplo en el ejemplo de la caída libre, algo o alguien le dio el movimiento inicial a ese cuerpo, o lo soltó desde una altura o lo impulsó con una velocidad inicial determinada, ese alguien generalmente es la mano de una persona, o la fuerza de una persona, y si quisiéramos retroceder un poco buscando el origen de esa fuerza nos encontraríamos con una contracción muscular, con una orden nerviosa del cerebro y finalmente con un impulso mental.

Un problema de caída libre presupone que algo o alguien ha soltado un objeto, ese hecho lo pasamos por alto, pero si lo analizáramos encontraríamos que detrás de este acontecimiento físico hay una orden mental que hizo que una mano suelte un objeto

La física Newtoniana y la Einsteniana son deterministas, como tal teóricamente sostenían que si conociéramos la posición y la velocidad de todos los cuerpos del Universo podríamos determinar cómo va a ser ese Universo un segundo después; supongamos que la mecánica cuántica no haya destrozado esa concepción y fuera válida, podríamos predecir el futuro utilizando todas las leyes de la física sobre los elementos del Universo; pero hay una duda al respecto, supongamos que estamos estudiando la caída libre de una pelota de tenis y hemos predicho a qué hora llega al suelo, pero de pronto una mano lo coge en el aire y le interrumpe su trayectoria, habríamos fallado en nuestra predicción, por qué?, porque no habíamos contado con esa mano intrusa, es decir con esa persona cuya mente ordenó al cerebro y éste a la mano en coger la pelota. La mente es una realidad tan evidente en nuestro universo que ignorarlo en la física nos puede llevar a errores o simplemente no tener el modelo físico completo.

Si analizamos una caída libre creemos estar seguros de conocer el tiempo exacto en el que el objeto llegará al piso, pero no tomamos en cuenta que una mano intrusa puede atrapara el objeto e interrumpir su trayectoria; pero eso es precisamente lo que podría ocurrir en la realidad

La física actual reconoce que hay fuerzas que podrían tener un origen en la voluntad humana, por ejemplo cuando representa una fuerza con un vector actuando sobre un objeto en un plano inclinado, y en la figura se representa a un hombrecito haciendo fuerza empujando hacia arriba al objeto en cuestión; todos damos por hecho de que ese es origen de la fuerza que es un elemento extraño que interviene alterando el movimiento natural del objeto que por la ley de la gravedad debiera resbalar hacia el suelo pero el hombrecito lo sostiene y lo mueve hacia arriba. Si nos detenemos a reflexionar el hecho nos percataremos que hay algo muy importante que ha alterado el movimiento natural del cuerpo, ese algo es la voluntad del hombrecito, y cómo representaríamos esa voluntad?, cómo estamos seguros que en cualquier momento el hombrecito cambie de aparecer y deje de empujar al cuerpo?, nuestra predicción física estaría basado en que el hombrecito mantenga su voluntad de empujar al objeto y renunciaríamos a investigar cómo se produjo esa voluntad.

A menudo nos encontramos con un problema de determinar la fuerza que mueve una caja sobre un plano inclinado y no tomamos en cuenta que esa fuerza puede obedecer a la voluntad de una persona que está moviendo el objeto.

Hemos ignorado por completo a la mente humana o animal en nuestro estudio de la física, lo aceptamos como fuentes de fuerza o energía, pero no nos interesa su origen, su comportamiento, qué parámetros lo definen, no le hemos modelado. Se podría decir entrando al terreno filosófico que somos dualistas en la física, hemos separado la mente del cuerpo físico y solo hemos modelado con precisión al cuerpo.

Mente y energía

Se puede modelar a la mente?, debiéramos.

Haciendo un intento por comprender a la mente y su interacción con las leyes físicas se observa lo siguiente:

a)      La mente produce energía?, cuando la mente ordena al cerebro un movimiento muscular, lo que se desencadena es un proceso físico químico que despliega las contracciones y dilataciones de la masa muscular previamente alimentada, la fuente de energía son esos alimentos que han fortalecido los músculos, esas calorías; la mente no ha producido la energía del movimiento, solo ha ordenado que se libere, que se convierta de energía potencial a dinámica.

La energía que mueve nuestros músculos proviene de los alimentos que hemos consumido, pero las señales nerviosas que controlan ese movimiento son electroquímicos, son de una energía muy pequeña pero proviene del cerebro y de una actividad mental

b)      Ahora bién, al descubrir que la mente juega un papel de activador, ordenador o válvula que deja pasar el torrente de energía del cuerpo humano; cómo se genera la voluntad de movimiento?. Sabemos que en movimientos meramente reflejos, como cuando esquivamos una piedra que nos quiere impactar en la cabeza, son una respuesta casi mecánica a la información que se recibe por la vista y está determinado por un instinto de conservación; en estos caso podríamos decir que las decisiones de la mente son condicionadas por la programación del cerebro. Pero hay movimientos mas complejos donde hay de por medio un análisis y una decisión, esa decisión se convierte en una orden esa orden de alguna manera activa señales neuronales, es decir hay una interacción mente cuerpo para que produzca el movimiento.

Hay movimientos inconscientes o de reflejo, los cuales podrían ser originados meramente en el cerebro, pero hay movimientos que provienen de una reflexión y decisión, lo cual es una actividad mental

c)       Energía mental. Una decisión voluntaria de la mente para ordenar un movimiento necesariamente genera una señal eléctrica en la estructura cerebral y genera la transmisión de la señal por el sistema nervioso y finalmente el movimiento muscular; regresemos a la señal eléctrica o electroquímica, ésta es una manifestación energética, quizá de pequeña magnitud, pero ha sido generado a partir de la decisión mental, por tanto la mente ha producido energía, posiblemente, para no contradecir la ley de conservación de la energía podríamos decir que la mente habría transformado una energía propia que conserva en una eléctrica en el cerebro.

Las señales nerviosas electroquímicas son de muy baja intensidad, pero muchas se producen como consecuencia de una actividad mental, por tanto hay una interacción o “transferencia de energía” entre la mente y el cerebro; por tanto la mente tiene energía.

Mente y observación

 

Otra intervención de la mente en la física es su papel de observador, tanto en la física relativista como en la cuántica juega un papel importante el observador, es decir la mente. Para las teorías de la relatividad el movimiento de los cuerpos obedecen a leyes físicas cuyas mediciones dependen de la referencia que tiene el observador, es decir el observador es crucial, sin su referencia no hay resultado, no hay física.

La Teoría de la Relatividad nos dice que los resultados de la Física depende de un observador en un sistema de referencia, ahora bien, el observador tiene mente; por tanto la física depende de la mente.

Para la mecánica cuántica, la ley de incertidumbre de Heissenberg nos dice que el observador no puede llegar a tener la información precisa de la posición y movimiento exactos de un cuerpo, por tanto no hay posibilidad de predecir el futuro, que solamente se podría tener probabilidades y el resultado de éstas son posibles habiendo una variedad de ocurrencias posibles y hasta de universos paralelos, que evidentemente lo serían para observadores paralelos.

La Ley de Icertidumbre de Heissenberg nos dice que no podemos saber con precisión la posición de un cuerpo aunque supiéramos su velocidad. Esta teoría se ilustra en el dilema del gato de Schrodinguer, la cual abre la posibilidad de que un experimento tenga dos resultados, ambos posibles, en el que en uno el gato vive y en el otro el gato muere

Los movimientos voluntarios e involuntarios se alimentan de la información que el cerebro le transmite al cerebro, en los involuntarios casi no interviene la mente, pero obedece a lo que la mente haya observado como un peligro inminente o un impulso placentero; los movimientos voluntarios son resultados de un análisis más prolongado, pero también ese análisis se alimenta de la información almacenada en el cerebro y que la mente analiza y toma una decisión. Es decir hay un contínuo input que la mente va recibiendo y le ayuda a tomar sus decisiones voluntarias. Este input es parte de su papel de observador, no solo como observador físico, sino como un observador cotidiano para sus propias actividades de persona.

2 comentarios to “LA MENTE EN LA FISICA”

  1. Esteban Polo septiembre 10, 2013 a 7:25 pm #

    ¿Modelar la mente?

    Supongo que entre los diversos esfuerzos para crear robots, muchos habrán tomado el camino de modelar la menta, creyendo que el modelo humano es el diseño más inteligente, y probablemente tienen razón.

    He visto robots que hacen procesos agrícolas, y al no variar estos a lo largo de los años (los procesos), entonces los robots tienen un rendimiento bastante óptimo (costo/beneficio); sin embargo hace algunos años asistí a una planta de laptops, de reciente inauguración, operada totalmente por robots, y cuando hice el tour no observé a los robots, sino a jóvenes estudiantes operándola; pregunté ¿dónde están los robots?, y me dijeron que dado la veloz obsolecencia de los modelos de laptops, un modelo es producido durante unas cuantas semanas, y luego se tiene que producir otro modelo, y los robots deben ser reprogramados para ese nuevo modelo, pero el costo de la reprogramación dejaba fuera de competitividad a la marca; habían decidido jubilar a los robots, y no anunciarlo por verguenza.

    • ciconcept septiembre 15, 2013 a 4:19 am #

      Muy interesante lo de la jubilación de los robots, es cuestión de tiempo para que sean mas rentables, esto de la jubilación por ahora anula la teoría de que las máquinas reemplazarán la hombre. El modelar la mente no es tanto el fabricarlo, sino que el elemento “mente” debe formar parte de la ciencia física, así como es la energía o materia; la “mente” es algo real, evidente, objetivo, que no se entiende cómo está fuera de los modelos matemáticos físicos, al no estarlo (como si quisiéramos respetar al mundo espitiritual separado del material) la física es incompleta y tiene sus límites. Digo ésto por que en cuestión de religión por ejemplo, el budismo une al cuerpo con la mente, la vida material es tan importante como la espiritual, la riqueza material es buena, la salud, etc. algo diferente a la religión cristiana. Algo así sucede en nuestra física actual, la mente es un ente religioso y no es incluído en las teorías físicas; si lo hubiéramos hecho hace un par de siglos, ahora quizá sí podríamos hacer robots con consciencia.

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